martes, octubre 30, 2007

Hace un par de días soñé que iba a un nuevo psicoanalista. Se parecía a uno de Grey's Anatomy, no me acuerdo el nombre del personaje, pero no era el de Patrick Dempsey, una pena. Tenía puestos unos joggins grises y un sweater marrón, la cristalización del malgusto... Aunque por otro lado tenía un algo medio sexy, un halo de "ya estoy de vuelta" más que atractivo.
Tenía el consultorio en un aula de la sede de Independencia de la facultad de Psicología y cuando terminaba de dar clases, hacía pasar a los pacientes, que en vez de recostarse en un diván, tenían que sentarse en esas sillas con mesita tan incómodas.
El tipo me recibía con un abrazo de oso y tengo que reconocer que hacía poner muy incómoda, incómoda de revuelto en el estómago, incómoda de "ay, me gusta". Me ofrecía un vaso con agua amarronada y me hacía tomar asiento. Yo le contaba de mi relación con Tomás (sí, Muchacho se llamaba Tomás) como si hubiéramos cortado recientemente y tengo la sensación de que tenía unas ideas muy acertadas y esclarecedoras acerca de cómo me manejo con los hombres, pero claro, justo de esa parte no me acuerdo nada de nada, represión, que le dicen.
Al final de la sesión, me daba una pastillita con un dibujito de una carita sonriente y me decía "bueno, mientras te tomes esto, vas a ver que nada te va a importar demasiado".
Caminaba más o menos 3 cuadras con la pastillita en la mano, tratando de decidir si tomarla o no. Paraba en un kiosco, compraba un agua Ser mandarina naranja y me tragaba el smiley.

Mucho mejor fue el sueño del viernes a la noche. Yo podía ver el futuro y Mr Eko leía los pensamientos. Mientras le hacía masajes en esa espalda enorme y viril que tenía, le decía chanchadas con la mente.

viernes, octubre 26, 2007

Por una vez en la vida, estoy contenta de estar soltera -compuesta y sin novio, porque tengo mis razoooones-.
Bueno, "por una vez en la vida" es un tanto exagerado, sí. Calculo que esta debe ser la novena o por ahí.
El punto es que todas las mujeres que conozco andan quejándose. Del novio, del marido, del chongo, del amante, de estar sola. Queja, mucha queja.
Yo me tiro en la cama, duermo siestas, leo libros, miro películas, charlo con las roomates, cocino fideos, como galletitas, dibujo, tomo fernet con coca, me tiro las cartas, miro por la ventana, sueño con los angelitos, barro mi cuarto, compro leche en los chinos, mojo vainillas en la leche que compré en los chinos, fumo cigarrillos en la terraza, pongo el despertador, me rio con Will Ferrell, llamo por teléfono a mi madre, le cobro la jubilación a mi abuela, pago el Gas.
Y en ningún ningún ningún momento me siento sola, o con ganas de quejarme por estar sola. Sola de soltera, eso.
Nice.

lunes, octubre 22, 2007

Es que a mí no me gusta tanto Soda Stereo, me da lo mismo, sinceramente.
Entonces el Viernes cené con Dedé, Sol y un señor que la tenía clara en muchas cosas y me abrió un canal en la cabeza. Me enculé por la lluvia indecisa y cancelé mi ida a Tigre para quedarme en cama ajena la mitad del sábado, jugando a que me cogía Mr Eko y tratando de desneurotizar los diálogos. Cancelé una cena en casa a último momento y me escapé a lo de Dedé para ver Sex & the city y comer pizza de Güimpy hasta que me angustié (es que eran justo esos capítulos en los que Carrie le mete los cuernos a Aidan, la muy turra) y me fui a la compu a ordenar la casilla de mails del laburo, chatear con los trasnochadores y recibir noticias prometedoras de LlaveInglesa que, después de un "che, mejor dejemos esto en standby, ando muy medicado" hace un par de semanas, me sacaron la primera sonrisa de la madrugada . Tipo cuatro de la mañana nos fumamos un resto de porro y terminamos cantando Britney a los gritos y armando un proyecto musical con Sol. El Domingo, Día de la Madre, así que el 92 me llevó hasta Plaza Francia, y charlé y comí empanadas con mi mami, que entre bocado y bocado se mandaba un par de tragos de un licor fuertísimo que le había regalado un amigo. A las 6 de la tarde salí corriendo para casa, mi querida casa, después de tres días de dormir por ahí... Y qué lindo cuando llego a casa y no hay nadie, y entro y están las luces apagadas y me siento un ratito en el patio para fumarme un pucho mirando el cielo que cada vez se va poniendo más oscuro. Y qué feo cuando tengo que bañarme, ordenar el cuarto, cambiar las sábanas, encontrar una bombacha decente y retocarme la cara, todo en media hora. Porque, claro, en el momento en el que llama, tan espontáneo él, y tira un "hola, nenita, qué te parece si en una hora estoy en tu casa y te recompenso por todo lo que te hago esperar?" me agarra un escalofrío que me recorre, rápido, la espalda y me empiezo a calentar en ese mismo instante. Pero después, cuando sólo dispongo de 25 minutos para ponerme presentable y me miro en el espejo y los granitos, las ojeras, los rulos rebeldes, el corpiño que me queda incómodo y soy fea y blah, me quiero matar.
La visita de médico (cuando le dije eso, me puso una cara de orto tremenda, qué cosa esto de la gente de entender lo que se le canta. Visita de médico por lo rápida, bolas, no porque andes medicado) me dejó lista para una siestita y unas hamburguesas buenísimas, con queso, cebolla saltada y barbacoa, mirando Knocked up.
A veces, la vida me sonríe. De costado, pero me sonríe.

viernes, octubre 19, 2007

Mr Blonde dice:
ojalá hubiera un número para llamar y quejarse: "sí, que tal, te llamo de córdoba 5900, me mandaste el ego con mucho narcisismo"

Cel dice:
estaría reee bueno
pero viste cómo son los que te atienden en los call centers "sí, disculpe, hubo un error en el sistema, lamentablemente no podemos hacer nada por usted en este momento. Le enviaremos una mermelada de naranja a modo de compensación. Gracias por llamar"

MB dice:
"hola, habla mengana dellorto, en qué lo puedo ayudar?"
"sí, te llamo de guardia vieja al 3000, esteeee... no me anda el compañero"
"ah... pero usté lo pidió con erección plena?"
"no sé, yo compré el standard"
"espere un instante que lo voy a chequear en el sistema."
tiruriruriruriruriruriruriruriruriru...
"sí, efectivamente, acá me sale que usted no está abonando por el servicio de erección."

Cel dice:
jajajaaaaaaa

MB dice:
"usted tiene cubierto el servicio de orina nada más, eso es con el abono que usted está pagando"

Cel dice:
ay, no, pobrecito!!!!!

MB dice:
"ajá, y el abono siguiente trae el servicio de erección?"
"a ver... sí, efectivamente, el bonus track plus tiene el servicio."
"bueno, me quiero pasar al bonus nosequé"
"correcto... ahora si me da el número de cliente, el número de solicitud, el número de factura y el número de documento, lo pongo en el sistema y en 72 horas ya le tendría que estar funcionando."
"72 horas?????"
"sí, efectivamente"
"pero yo estoy con mi mujer acá ahora, no en 72 horas!!!"
"mire, yo le expliqué como funciona el sistema, más no lo puedo ayudar."
"y bueh... gracias."
"gracias por llamar al servicio de pene, que tenga un buen día"
-click-

Cel dice:
"y bueh... gracias"? No way, ahí le pedís hablar con el supervisor que es un banana con reflejos rubios y gel que te trata peor aún que la subnormal que levantó el teléfono originalmente

MB dice:
bueno, terminalo y colgalo del blog.

Cel dice:
jajajajaaj

MB dice:
estas cosas yo pondría si tuviera un blog.

miércoles, octubre 17, 2007

Ayer salí con dos amigas. Pinta va, pinta viene. Los hombres, blah, los hombres. Lo llevé al telo y se asustó. Me dijo que no estaba enamorado de mí. Vos decíle todo que sí, total no entiende nada. Es un histérico. Vos sos una rompebolas. Le agarran ataques de celestitis siempre que. Cuatro veces probamos, no se le paraba. Nunca te lo había dicho, pero. Mi amiga sabe cómo coge mi novio. Soy una trola. Esas cosas.
En un momento, una de ellas llama al celular a su chico, o chongo, o vínculo, o lo que sea. El tipo no contestó y a ella ya se le pierde la mirada. Una sabe qué está pensando. Que el tipo no quiere atender, que vio el número y decidió ignorar el llamado. Que está con otra y dejó el celular en vibrador. Que la ignora descaradamente. Que está con otra.
Una también sabe que cuando se tienen unas pintas de cerveza encima y una relación poco estable, van a venir las ganas de hacer la drunk call. No importa para qué. Te quiero. Te extraño. Estoy caliente. Te quiero dar un abrazo. Y si voy a tu casa ahora?. Esas cosas.
Ella lo llamó dos veces mientras estábamos en el bar, el pibe no contestó. Cosas que pasan.
Digo, cuántas veces no atendí el celular por no escucharlo? Muchas más veces de las que no atendí por hacerme la boluda frente al caller id. Claro que este no era mi vínculo, era el de ella.
Me tomé el 86 y mientras me daba el vientito en la cara me alegré de no tener a nadie a quién llamar cuando estoy borracha, que no es lo mismo que no tener a nadie. Aunque si lo pienso un poco, ni borracha ni sobria. Nadie en el horizonte. Bah, por lo menos nadie que me haga temblar las rodillas y me genere tos histérica.
Algo me dice que estoy ahí, en ese punto justo, caramelo, en el que nada me importa demasiado y me convierto en una persona atractiva. El momento indicado para el "cuando menos lo esperes", porque la verdad es que no espero. Si viene, que venga y si no, I couldn't care less.
Estoy como para tirarme en paracaídas, esa es la sensación.

martes, octubre 16, 2007

"Maria was a tremendous help to me, and to my team, in helping us get..."

"Not only was she efficient and cheerful, she went above and beyond in keeping me updated with current status."

"More people would do well to emulate her good cheer and professionalism, and I wanted to be sure you knew what a splendid job she did, and how much our team appreciates her assistance. Thanks to her, we are actually a day and a half ahead of schedule, which is absolutely splendid!"

Ja! Ahí tienen todos* los que dicen que soy colgada, amargada y desganada!
Soy efficient, cheerful y soy capaz de hacer un splendid job.

*Por "todos", léase mi madre. Le forwardearía el mail, pero dudo que abra su casilla.

lunes, octubre 15, 2007

El Sábado fui al supermercado porque en la heladera sólo quedaban un frasco de mayonesa, un coso de barbacoa y paquete de milanesas de soja que había comprado solamente por estar en oferta pero que es obvio que nunca voy a comer.
Mientras hacía la fila con Dedé y ella me decía "es que yo no entiendo qué hacés con la plata" me di cuenta de que me falla.
Consideremos...
Primero, que es mala idea hacer las compras un Sábado a la tarde, porque, claro, a todo el mundo se le ocurre hacer las compras el Sábado a la tarde.
Segundo, que es peor idea aún, hacer las compras lejos de casa, la excusa "en Disco sale todo más caro" no sirve porque si después me tengo que tomar un taxi para no viajar con todo el bolserío en colectivo, termino gastando lo mismo, o más.
Tercero, que comprar fernet y cervezas ricas no es hacer las compras.
Cuarto, que comprar 6 yogurts Activia de frutilla, tampoco es hacer las compras. Desembolsé 9 pesos sólo porque venían dentro de un tupper violeta.
Quinto, que tratar de esquivar las colas normales sacando cosas que sí entrarían en la categoría "hacer las compras" para llegar a los 10 productos que me exige la caja rápida me convierte en una pelotuda importante.
Una Antares, una Otro Mundo roja, un fernet de 450, una Coca de litro y medio, un paquete de salchichas, los Activia en tupper, un Finlandia y un budín Bimbo marmolado.
De más está decirlo, sigo sin tener qué comer.
Una pelotuda im-por-tan-te.

jueves, octubre 11, 2007

Mis roomates quieren que haga una fiesta para mi cumpleaños. Yo solamente tenía planeado el festejo familiar, con asado hecho por mi abuelo y mucho vino, pero no, vienen estas dos y me dicen que nooooo, qué como no voy a tirar la casa por la ventana, que 25 se cumplen una sola vez, que todavía no hicimos una fiesta desde que estamos las tres juntas...
De disfraces, dicen. Ni loca, les digo.
Casi que me están convenciendo.

lunes, octubre 08, 2007

Oh... Sigamos conociendo el maravilloso mundo de Cel...
Esa es la visión que tengo casi todo el tiempo que estoy en casa, o sea, lo que veo cuando estoy tirada en la cama. Tirada leyendo, tirada escribiendo, o, como la mayoría de las veces, tirada durmiendo. Es lindo despertarse de la siesta dominguera y ver a James Dean.


Esta de acá abajo es Elvira, la perra que reemplazó a la gata Isa. Es buena, es muy buena, pero se pasa de cariñosa, todo el tiempo se me tira encima y me quiere dar besos de lengua. Todavía no entendió que yo soy fácil pero que, por ahora, hembras no.

Antes de que llegáramos Flor y yo, las chicas escribían las paredes. Que "acá se cocina la revolución", que "la ventanita del amor" y blah... Yo no soy muy adepta a esas cosas, pero sobre una heladera vieja, que está pronta a partir, hay un poema de no me acuerdo cuál tribu que es muy bonito.


Y por último este es el pasajito donde está ubicada la casa. Amo vivir en un pasaje de sólo tres cuadras. A veces hasta me olvido que tengo Acoyte y Rivadavia a 4 cuadras.

jueves, octubre 04, 2007

Eä Light & Honey....stockeando
vendi tus tetasssss

Cel.-
eeeeeeeeeeeeeesa!

Cel.-
a quién?

Eä Light & Honey....stockeando
una piba que no tenia nada

Eä Light & Honey....stockeando
le dije que era el ultimo bolso y pum, se lo llevo

Cel.-
qué alegría

Cel.-
me encanta que la gente porte mis tetas

Eä Light & Honey....stockeando
seh, sabia que te ibas a alegrar



Ya 3 personas llegaron a este blog por googlear "tetacentrismo".
Mi amiga Deborah creó un nuevo término y lo hizo circular.
Gracias, Dedé.

miércoles, octubre 03, 2007

Que los tengo preocupados, eso dicen. Que la depresión al principio no se nota y que soy tan tan paradentro que andá a saber qué me pasa, que conmigo nunca se sabe. Puede que tengan razón, no voy a levantar el dedito diagnosticador y dictaminar "depresión" porque no, sería cualquiera, pero hay una realidad concreta, la cristalización del "paradentro". No salgo de mi casa, me da fiaca todo, el sommier se convirtió en mi amante, veo solamente a las amigas que viven conmigo o me vienen a visitar, el contacto con mi familia es telefónico, me bajé la botella de Campari en una semana y no sé, como que estoy adormecida.
Lo bueno es que me cuidan, tal vez por eso no estoy triste. Cada uno a su manera. Mi papá me invita a que vaya a los ensayos con sus amigos, mi mamá no me molesta con sus hinchapeloteces, mi abuela no me habla de la vecina asesina, Nat me invita a ver películas en la cama y me hace compañía los Sábados a la noche, Flor es Flor y con eso es más que suficiente, Mr Blonde me abraza fuerte y me hace sentir en casa, LlaveInglesa me aclara, tan suelto él "pero ojo, che, que soy más que una pija, eh", mi hermana me manda mensajitos graciosos.
Ya va a mejorar, a activar.
Hay que esperar a que desaparezca la cuadratura Saturno - Venus.

viernes, septiembre 28, 2007

No lo pudieron salvar, me dijo mi hermana por teléfono.
Claro que lloré y miré para arriba exigiendo una explicación.
Al rato me reía mientras me acordaba de sus encuentros de poetas y las canciones que tocaba con sus instrumentos raros.
Hace 10 años, cuando empecé a fumar, me apodó "particulares 30", sí, yo empecé fumando particulares, un espanto. A los 17 me dio trabajo, me hacía corregir las pruebas de sus alumnos de séptimo grado, me pagó de más hasta que la mujer se avivó. Siempre me preguntaba por la facultad y cuando se enteró de mi cambio a Letras le vi cierta aprobación en la mirada que me tranquilizó bastante, era de esos tipos hiper inteligentes y creativos. Me hablaba de Tarkovsky y Bergman como si fueran novedades. Tomaba vino en cantidades industriales y tocaba la armónica y el bajo. Cuando ensayábamos con la banda que tenía mi papá, nos hacía frenar cada 20 minutos para salir a fumar y seguir tomando vino, terminaba siempre ronca y medio borracha.
Y hay mil cosas que recuerdo de Eduardo, que era como un tío para mi hermana y para mí, y son todas cosas lindas, porque el tipo no tenía un gramo de maldad. Sí, estaba completamente chiflado y tenía que medicarse porque era esquizofrénico, y una vez le agarró un brote zarpado porque no tomó las pastillas unos cuantos días y persiguió en pelotas a un vecino con un matafuegos para dárselo en la cabeza, pero era bueno, bueno de verdad. Luz. Lo voy a extrañar, mucho.
Y necesito un abrazo fuerte, y las chicas hoy no vienen a dormir a casa. Y mis viejos tampoco van a estar, y mi hermana tampoco. Y la sola idea de quedarme en casa viendo Heroes me angustia un poco, pero no tanto.

jueves, septiembre 27, 2007

Hace un par de días me empezó el mal humor. Primero se lo atribuí a tener que ir a una lectura cuando odio ir a ese tipo de eventos, después vi la luna llena y, claro, le eché la culpa a eso. Y ayer fue uno de esos días interminables, angustiantes. Quilombos en el trabajo, falta de red en la empresa por lo que tuve que irme a un bar con wifi para poder seguir trabajando, mails con reclamos y darme cuenta de que me mandé una cagada de gravedad media, pero gravedad al fin. Llegué a casa casi a las 11 de la noche, sin hambre y con una ganas de llorar incontenibles. Tomé un par de Camparis con naranja, hablé con Natalí un buen rato en la cocina y di vueltas en la cama hasta más o menos las 4 de la mañana, cuando me dormí y soñé que recorría Roma en subte. Esta mañana la sensación de angustia fue peor, se me mezclaron demasiadas cosas, el cansancio de tener que viajar 3 horas por día, tratar de asimilar que el analista se me va en un momento medio jodido, las pocas ganas de salir a la calle, las pocas ganas en general.
La bomba llegó en el almuerzo, cuando llamé a la casa de mis viejos para reportarme vivita y coleando y mi hermana me contó que al mejor amigo de mi papá lo asaltaron y le pusieron tres tiros en la cabeza. Las chances de que sobreviva son escasas, y aún saliendo de esta los daños neurológicos no lo dejarían llevar una vida "normal". Tres tiros en la cabeza, la puta que los parió.
Podría decir que con todo esto la angustia se me esfumó porque claro, cómo me voy a preocupar por nimiedades como el laburo o las pocas ganas de coger cuando hay gente, con esposa, con hijos, con alumnos, que va caminando por la calle y se come tres tiros en la cabeza. Pero no, la sensación de vacío se acentúa a cada minuto, la migraña me ataca, y lagrimeo a escondidas para que nadie se dé cuenta. Y lloro porque no entiendo nada. Qué sé yo si tiene que ver conmigo, con mi papá que debe estar pasando por un momento espantoso, con el hijo de este hombre que no quiere irse del sanatorio porque no quiere estar lejos de su papá, con él en sí que desde que tengo 6 años me dice que estudie y nunca abandone porque mi cabeza es lo más sobresaliente que tengo, o con qué carajo.
Nadie tiene un migral a mano?

lunes, septiembre 24, 2007

Hace más de dos años, le dije a un chico "te quiero tanto que vomito". Así le declaré mi cariño cuando todavía no podía ponerlo en otras palabras. Un par de meses más tarde vino el "estoy enamorada de vos, así que no te puedo ver nunca más", por lo menos no hablé de vómito. Después se enteró de que tenía un blog donde hablaba de él y lo llamaba "Mr. Blonde", sólo atiné a borrarlo en su cara.

Una vez dejé una carta en el hotel donde él estaba parando porque había decidido no verle nunca más el pelo y no podía no hacerle llegar que pensaba que era un egoísta que sentía que el mundo era una extensión de su cuerpo.

Otra vez escribí en un espacio anterior a este, que estaba frustrada sexualmente por culpa de él, que no dejaba que mi puta interior saliera a la superficie. Lo que sea que eso signifique.

Y, clavado, cada dos o tres meses le mandaba un mail bomba en el que volcaba toda mi confusión y le afirmaba que nunca nunca nunca más lo iba a ver porque su presencia me obstruía el plexo solar y muchas sandeces más.

He llegado a escribirle cosas tan chiquilinas como "...por eso, lo espantoso es que ya no te voy a buscar mas, que ya no te voy a ver mas... y me hubiese encantado que con querer alcanzara... creo que al final de cuentas las expectativas no estaban puestas en que vos te enamoraras de mi, sino en que con quererte nos alcanzara a los 2".

Toda esa confusión culebronera se esfumó hace rato. El es mi amigo. Mi amigo bonito, abrazable, rompebolas, neurótico, gracioso. Y hoy, mientras comía mi arroz con verduras, me sorprendió gratamente.

Mr. Blonde dice:

es que me di cuenta de que no paro de alejar a las personas que me quieren...

y vos te la re bancaste

no puedo creer lo que te la bancaste

así que me dieron ganas de reconocertelo

eso.

Y aunque él no lo pueda ver, y hable de elegir las cosas y el valor de las cosas y nosequé las cosas, él también se la bancó, me bancó lo suficiente como para que yo lo bancara a él. (pero qué bancadores que somos, che). Porque, vamos, de Madre Teresa no tengo ni un pelo.

De todos modos, era hora. Después de 3 años y monedas de remarla y sudarla me llegó el momento del reconocimiento.

Quiero dedicarle este premio a todas mis amigas, que soportaron estoicamente mis debates internos acerca de todo el asunto cuando las papas quemaban y a mi analista, que a la cuarta sesión me despachó un "bueno, para la próxima quiero que traigas definida tu situación con Mr. Blonde" y con eso me abrió un mundo de posibilidades.

Prometí que no iba a llorar, pero... perdón... perdón.

En una de las nueve historias de Salinger dos de los hermanos Glass escriben sus citas preferidas o fragmentos de libros que van leyendo en un papel pegado sobre la puerta de su cuarto. O lo inventé, ahora me entra la duda y nadie me la aclara.
Ayer limpié los libros de la repisa. Qué de polvo que se junta, eh! Encontré muchas porquerías. Mi libreta del cbc, un paquete de vainillas por la mitad (sí, a veces escondo los dulces para no tentarme) dos lamparitas quemadas, pilas usadas, monedas varias, servilletas dobladas y unas revistas que sobrevivieron a la mudanza. Todo a la basura salvo la libreta... las vainillas estaban duras.
Bueno, limpiando los libros, los fui ojeando y parece que subrayo mucho cuando leo. Y acá viene lo de Salinger, no soy tan colgada. Agarré una hoja en blanco de mi block para dibujar y empecé a transcribir esas frases y diálogos subrayados. Todo en lápiz negro, en letra bien chiquita, formando dos columnas, sin diferenciar de qué libro era cada frase. Hasta tiene una especie de sentido si se lo lee de corrido, es como un cadaver exquisito.
Es sorprendente, soy asquerosamente repetitiva. No importa si es Cortázar, Bukowski o Carver, siempre destaco las mismas cosas. La falta de empatía, la dependencia, lo no correspondido. Que para qué necesita el hombre amar a otro ser humano, que todo termina en una guerra despiadada, que para qué necesita familia si es escritor, que no se amaban pero hacían el amor y más de lo mismo, mi paja constante, compulsiva, inevitable. La búsqueda de la identificación.
Estoy considerando seriamente dejar de subrayar. En todos los sentidos.

viernes, septiembre 21, 2007

Estar acá, todos los días, desde hace más de un año. Seguir una rutina. Levantarme, bajar a lavarme la cara y de paso ver qué temperatura hace, si está para sweater, doble sweater o campera sobre campera sobre campera, prepararme una chocolatada, siempre fria. Si hay sol, calzarme los lentes y tomarme el 55 hasta barrancas. El tren hasta Vicente López, siempre viajando con la misma gente en los vagones de adelante, hay una mamá con dos hijitos, un bebé de 2 años y una de 4 más o menos, que me encanta, siempre les da manzanas de comer y los trata como si tuvieran 23 años. Y el trabajo es siempre más o menos lo mismo, yanquis que me chatean y me piden cosas, todos dramáticos, "I need this equipment ASAP", sí sí, don't you worry, Mr. Man, las cosas van a estar. Hace más de un año, wow. Es raro que algo me dure más de un año. Y la casa, mi espacio, tener ganas de llegar a "mi casa", eso tampoco me había pasado nunca. La otra rutina, la doméstica, lavar los platos, cambiar las sábanas, tirar la comida que ya caducó, tirar la basura a la calle, pagar las cuentas, ir a la verdulería, elegir la fruta y la verdura. Saludar a la perra, saludar a las chicas, mirar Lost, tomar té con galletas de arroz. Planear el estallido de nuestra terraza y esperar que nos regalen la bendita y prometida parrilla.
Y claro que me faltan cosas, Me falta un amante, una carrera, un juego de sábanas más, una botella de Camapari. Ya vendrán. Por lo menos las sábanas y el Campari.

jueves, septiembre 20, 2007

Y ya lo dije. Este fin de semana me atrinchero en casa y no salgo. No salgo. Ni ir a visitar a mi abuela, ni ver amigos, ni salir a la noche, ni al supermercado ni nada.
Entro el Viernes a la noche y no veo la calle hasta el Lunes a la mañana.
Me procuraré de tener las provisiones necesarias, cigarrillos, verduras, algún chocolate, cerveza y películas.
Si me llega a faltar algo... pues por alguna razón existe el delivery.
Si alguien me requiere, que llame, alguna de las chicas atenderá el teléfono, o que se mueva y toque el timbre, alguna de las chicas les abrirá la puerta.

martes, septiembre 18, 2007

Hace mucho que no encuentro un blog que me atrape. Con el último que me pasó, fue con El diario de un neurótico, tardé como una semana en ponerme al día y leer todos los posts, pero valió la pena, se convirtió, durante un par de meses, en mi novela de la tarde. Ahora Elemental ya no mete 3 posts por día y yo me aburro. Antes me había pasado con el blog de Azul, que lei de un tirón en un par de tardes.
La cuestión es que soy una novelera, a mí me gusta enterarme de la vida de la gente. Llámenlo morbo, curiosidad o no tener tele para poder mirar gran hermano, pero a mí me copa leer a alguien que escribe lo que le pasa día a día, ya sea desde lo muy puntual y anecdótico o desde un lugar más sentimental y de introspección, yo compro.
También compro otras cosas, por supuesto, pero cuántos blogs como el de Bestiaria, por poner un ejemplo, hay dando vueltas por ahí? No muchos, lamentablemente.

Así que vamos, por qué no me recomiendan algún blog interesante?

lunes, septiembre 17, 2007

Bueno, que fui al cine, y a visitar a mi abuela que está muy pachucha la pobre. Y cociné una bolognesa que no podía más de rica, y un cerdo saltado con verduras que me alegró la tarde del sábado. Y leí muchos relatos de Roald Dahl y comí chocolate con pasas. Y vino Mr. Blonde a casa y me emborraché y me dijo, riéndose, que sí, que era una histérica más. Y el papá de Flor nos invitó a comer asado y me hizo tomar vino de prepo. Y hablé mucho tiempo con LlaveInglesa por teléfono, casi hasta quedarme dormida con el celular en altavoz sobre la almohada. Y caminé desde Independencia y Boedo hasta casa, con la lluvia dándome en la cara. Y arreglé con las roomates para ir a ver Inland Empire el miércoles. Y ahora lo único que quiero es dormir, tapada hasta la nariz, con Aimee Mann de fondo.

viernes, septiembre 14, 2007

Ayer tuve un "workshop" de comunicación. O sea, levantáte a las 7 de la mañana, olvidáte la billetera en la otra cartera, viajá como ganado y andá al club de Vicente López, a una cabaña para que dos tipitos, perdón, perdón, "facilitadores", te expliquen qué es la comunicación, qué es persuadir, qué es perceptividad. No te preocupes, es divertidísimo, hay "dinámicas" para que entiendas los conceptos estos.
No voy a hablar de la pobreza y chatura en las definiciones porque, es cierto, soy una rompebolas que estudió teoría de la comunicación en demasiadas materias, lo mismo que cosas como la perceptividad, el feedback y la escucha activa. El tema no fue ese, el problema fue tener que hacer este curso de 8 horas con 15 muchachos, ni una mujer. Todos muchachos. De sistemas. Todos nerds. Había uno que se ponía tan nervioso cuando quería decir algo que abría la boca demasiado grande y terminaba haciendo un gesto extrañísimo, ese me daba hasta ternura en algunos momentos. Otro que gritaba y opinaba sobre absolutamente todo, odio a los que opinan sobre todo sin tener ni idea, a ese le discutí cada puta frase. El que se sentó al lado mío era buena onda, como que el nerd de 30 años ya está medio de vuelta, encontró hobbies no relacionados con la seguridad informática y blah, esos me caen bien, me divierten, pero este había dejado de fumar hacía un par de semanas y trató de hacerme entrar en razones, que 15 cigarrillos por día era mucho y no sé cuántas cosas más.
La primera "dinámica" era hacer un dibujo sobre algo que nos representara, la mitad se dibujó a sí mismo con la laptop, algo realmente creepy. Otra era un juego en el que te vendaban los ojos, te ataban con una piola a tus compañeros y te daban directivas para levantar pelotitas del suelo, así que ahí estaba yo, vendada, atada a 10 tipos, agachándome para levantar pelotas. La última era hacer una canción sobre el "workshop", sin palabras.
Podría haber dicho que me dolía la muela y huir despavorida, pero me quedé y no canté un cuerno.

Y a la noche festejé Rosh Hashaná y comí demasiado.
Y me analista se va a vivir a Córdoba así que sólo nos quedan 3 sesiones juntos.
Y quiero matar a todos los yanquis que me reclaman cosas que no corresponden.
Y nadie quiere ir a ver conmigo Inland Empire al cine.