martes, marzo 09, 2010

Me fijé cuánto salía el de Groucho que tenía en la mano. Y ahí, con el librito debajo del lector de código de barras, la recordé. Mi tarjeta de puntos; esa que no usé durante este último año porque trabajé en la librería. Revolví en la billetera hasta encontrarla.
687 puntos.
Después, una sala de cine vacía para mí sola. Para mí sola. Y la última de los Coen.

Hacerse la enferma para no ir al trabajo, garpa.

5 comentarios:

Ale dijo...

Esta buenisima la de los Coen!

Soria dijo...

le dijo lo mismo. de hecho, usé ese mismo adjetivo

Cel dijo...

Ale, la verdad es que sí, me gustó mucho.

Soria, ahora vos me tenés que decir qué te pareció parnassus.

Soria dijo...

está buena, entretiene y es linda de verdad, pero para el final se pincha un poco... muchas cosas sueltas: un tango (?), no explicar qué era lo del silbato, etc.

lo mejor fue la forma en que cambiaban los actores de Tony, parecía como si hubiera sido a propósito. y obviamente Tom Waits (¡ídolo?) y su manía de ayudar a Parnassus.

Soria II dijo...

(¡ídolo!)