sábado, agosto 08, 2009

- Estas cosas me desestabilizan demasiado, Lau, yo no sé lidiar con estas situaciones. No entiendo a la gente.
- Decís las mismas cosas que mi tía... me da miedo.
- Es que a veces me dan ganas de, no sé, querer ser monja y entregarle mi cuerpo y esencia al Señor, así yan o me pongo ansiosa por estas pelotudeces.
- ....
- En serio ¿No sería genial ser así, tan espiritual, y no querer saber nada con los hombres? Quiero querer ser menja.
- Vos tenés que querer saber qué es lo que querés; eso tenés que querer.

Pobre Lau, la llamé a la una de la mañana para consultarle acerca de cuestiones de colegiala en apuros.
Qué grande Lau, siempre me tira un par de buenas puntas.
Eso sí, si esta noche me sale el tiro por la culata, si quemo el guiso de lentejas, o me emborracho demasiado, si el tipo este de vuelta me charla hasta las seis de la mañana y me deja sin beso... Ya sé a quién le voy a echar la culpa.

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