miércoles, junio 09, 2010

En el medio de un hábito que se estaba volviendo rutina me di cuenta de que lo que estaba haciendo estaba más dominado porla inercia que por un deseo real. Y en ese preciso instante la observación de lo automático me devolvió la libertad. Ya no importa. Lo que necesitaba , decir y saber hace dos semanas, seis días, 36 horas, se había convertido en la nada, la nada misma.
Ya no me interesa. Ya no me mueve hacia ningún lado. Y aunque me alarme este desapego casi inmediato -porque me pongo a resignificarlo todo y a escribir "¿de veras me gustaba tanto?" con el dedito en el aire-, por otro lado sonrío de costado y me doy una palmadita imaginaria en el hombro.
Así como en algún momento no fue una persona sino un concepto de hombre, ahora deviene en eso que nunca más. Un nunca más auténtico, sin deber asociado, sino más bien fluido, orgánico. Mi cuerpo me lo informa, mi cabeza ya ni quiere ocuparse del asunto.
En tiempos de personas normales, un mes suena a demasiado. En tiempos de drama-queen-con-alta-tolerancia-al-fracaso en lo que a hombres ausentes respecta, un mes no es nada.
Es como si estuviera aprendiendo de una vez por todas.

7 comentarios:

La Criatura dijo...

¿que te juego que te vas a volver a equivocar?

Cel dijo...

Criatura, no no, no juguemos nada; me voy a volver a equivocar, dije que estoy aprendiendo, no que ya aprendí. pero una cosa sí está clarita, si me equivoco no es con este, por lo menos no de esta manera. he dicho.

hormiga dijo...

viste que hay un segundo en el que perdes la autonomia de poder pensar en lo que se tecanta? hay un excelente momento en el que te desintoxicas y la recuperas, también! =)

Cel dijo...

hormiga, glorioso, glorioso ese momento!

Hijo De Puta dijo...

miorrrda

ene dijo...

Ese momento de lucidez que tuviste a mi me angustiaria. No dejaria de pensar como puede ser que yo haya pensado que me gustaba tanto cuando ahora me doy cuenta que no es asi, etc etc, pero esa soy yo en modo Grecia Colmenares.
Pero bien por vos, la palmadita es más que merecida

Cel dijo...

ene, jajaja! esta vez no me angustié, flagelándome por no sentir un deseo lo suficientemente intenso y por flojita que desenamora de la nada; porque eso es lo que suele suceder. me quedo con esto, toda la vida.